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Tipos de reestructuración empresarial

¿Sabías que muchas empresas no caen por falta de ventas, sino por falta de oxígeno de caja? La buena noticia es que hay varias formas de ordenar la casa antes de que el agua llegue al cuello. Vamos a ver, sin tecnicismos, los principales tipos de reestructuración y cuándo conviene cada uno.


Guía clara para las pymes

Reestructuración de deuda

Objetivo: pagar de forma sostenible.
Cómo se consigue: negociar más plazo, menos interés y, a veces, quita (perdón parcial).

Ejemplo sencillo: Debes 1.000.000€. Logras una quita del 20% y un plan a 5 años con interés moderado.

  • Antes: cuotas ~20.000€/mes.

  • Después: ~13.000–14.000€/mes.
    Resultado: ~6.000€ más de aire cada mes para nóminas y stock.

Cuándo conviene: si vendes, pero los pagos te persiguen y la tesorería aprieta.

Reestructuración operativa

Objetivo: producir y servir mejor, gastando menos.

Cómo se consigue: ajustar procesos, compras, logística, stocks y tiempos.

Ejemplo claro: bajas el stock un 15% sin afectar pedidos y liberas caja. Reducir mermas y reprocesos puede sumar 2-4 puntos de margen sin tocar precios.

Cuándo conviene: cuando se pierde dinero en el día a día (retrabajos, esperas, exceso de inventario).

Reestructuración societaria

Objetivo: simplificar y enfocarte en lo que sí da resultados.

Cómo se consigue: fusionar sociedades del grupo, vender una línea poco rentable, reorganizar participaciones.

Ejemplo práctico: vendes una unidad que no despega y usas ese dinero para la línea estrella. Menos ruido, más foco.

Cuándo conviene: si mantienes estructuras que consumen recursos y no aportan.

Reestructuración de capital

Objetivo: reforzar el colchón financiero.

Cómo se consigue: entrada de inversores, convertir parte de la deuda en capital, socios estratégicos.

Ejemplo realista: tu proveedor clave entra con un porcentaje y mejora plazos de pago. Pagas más tarde, compras mejor y estabilizas caja.

Cuándo conviene: cuando el negocio tiene potencial, pero falta músculo financiero.

Reestructuración laboral

Objetivo: alinear el equipo al volumen real y a los procesos optimizados.

Cómo se consigue: movilidad interna, formación, ajuste de turnos y, si no hay alternativa, reducciones.

Ejemplo humano: reubicas personal a áreas con más demanda y automatizas tareas repetitivas. Menos horas ociosas, más productividad.

Cuándo conviene: si hay desajuste entre el trabajo real y la plantilla o los perfiles.

Reestructuración comercial

Objetivo: vender con margen y cobrar a tiempo.

Cómo se consigue: revisar precios, descuentos, condiciones de cobro y segmentación de clientes.

Ejemplo directo: pasas de cobrar a 90 días a 45 días con pronto pago. Tu caja lo nota este mismo trimestre.

Cuándo conviene: si facturas, pero tardas demasiado en cobrar o vendes sin margen.

Reestructuración tecnológica

Objetivo: decidir con información real y trabajar sin fricciones.

Cómo se consigue: ERP/CRM sencillos, paneles de caja y margen, automatizaciones básicas.

Ejemplo útil: un panel semanal con 5 indicadores: caja, margen, rotación de stock, días de cobro y días de pago. Decisiones rápidas, menos sorpresas.

Cuándo conviene: si no ves los números y reaccionas tarde.

¿Cuál necesito yo? Un camino en 4 pasos

Diagnóstico

Radiografía de deuda, caja, márgenes y procesos. Sin esto, es navegar a ciegas.

Plan con números

Escenario realista de deuda + operaciones + equipo + ventas.

Objetivo: que la cuota mensual y los costes quepan en tu margen.

Negociación coordinada

Un solo mensaje para bancos, proveedores y socios. Datos claros = más confianza = mejores acuerdos.

Seguimiento

Reunión mensual con 5 KPIs. Si algo se desvía, corregimos a tiempo.

Señales de alerta

  • Pagas con pólizas lo que antes pagabas con caja.
  • Tus proveedores piden contado de golpe.
  • Cobras a 60-90 días, pagas a 30.
  • Vendes más, pero el banco dice que tienes menos saldo.

Casos que lo explican fácil

“Textil SBD”

Tenía buen pedido, pero stock hinchado. Bajó inventario un 20% y liberó 50.000 € de caja. Tipo: operativa + comercial.

“Metal Roqueta”

Deuda cara y corta. Reperfiló a 6 años y bajó interés. Tipo: deuda + capital (pequeña entrada de socio industrial).

“Food Vallès”

Tres sociedades para un negocio pequeño. Fusionó y simplificó. Tipo: societaria + tecnológica (ERP básico). Resultado: menos gastos fijos y decisiones más rápidas.

Elegir bien es combinar piezas

La mejor reestructuración rara vez es solo una. Suele ser mezcla: un poco de deuda, algo de operación y un toque comercial. Lo importante es que los números cuadren y el plan se pueda cumplir de verdad.

Para saber más, en lenguaje claro

El ICAB resume las principales novedades y utilidad práctica de estos planes.